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Entrevista a Ernesto Valdez Chacón

Charanguista cusqueño con gran labor en la difusión del charango peruano en estilos cusqueños. Ha grabado en numerosos discos a partir de la década del 70 interpretando el charango en conjuntos de diferente formato, tanto en repertorio tradicional como en obras de compositores reconocidos. Es poseedor de un estilo marcadamente cusqueño, domina magistralmente el “temple” conjugando entre un sonido terrígeno y una depurada técnica instrumental.
Una de sus interpretaciones fue incluida en la colección de antología Música del Qosqo, publicada por la Municipalidad Provincial del Cusco en 1991. Ha presentado el charango cusqueño en diversos lugares del Perú, Latinoamérica y Europa, junto a músicos e intérpretes como nuestro recordado “charanguero” Julio Benavente Díaz.
Procedente de una familia de músicos, es integrante del Centro Qosqo de Arte Nativo, institución que difunde la música y danza tradicional de las provincias del Cusco. Es también integrante del conjunto Los Amaru de Tinta, recientemente reconocido como patrimonio de la música cusqueña por el Instituto Nacional de Cultura.
La presente entrevista también registró la interpretación “en vivo” de su charango, fue realizada el 31 de Julio de 2005 en la ciudad del Cusco – Perú.

Yo soy de Tinta, y he vivido 15 años trabajando en Calca (Cusco – Perú), donde llegué a ser concejal. Allí fui componente y fundador del Conjunto los Kallkas , al cual incursioné el charango. Otras agrupaciones que integro son: Los Amaru de Tinta y el Centro Qosqo de Arte Nativo .

Ernesto Valdez Chacón

  • Maestro, ¿Cuánto tiempo tocando el Charango?

Bueno, primigeniamente yo tocaba guitarra acompañando a mi papá, posteriormente cuando hubo un problema en el trío Los Amaru de Tinta, en una semana tuve que aprender a tocar el charango por una necesidad, una urgencia, y como tenía la facilidad de tocar guitarra, ello me ha permitido aprender el charango. Entonces el año 1967, fecha en que ingreso al trío Los Amaru de Tinta, para una presentación por primera vez aquí en la ciudad de Cusco en el teatro Colón, vinimos con la ropa tinteña: Nuestro Chullo, nuestro Chaleco, nuestra Solapa, las Ojotas, y el Poncho, o sea representando netamente al hombre tinteño…nato; entonces nos presentamos. Por primera vez se veía al trío Los Amaru de Tinta en el Cusco.

  • En aquella época, ¿El charango era un instrumento hecho “propio” de la música de Tinta y estos lugares?

En todas las provincias altas, tenemos la costumbre  de utilizar el charango con este temple:* Si, Mi, Si Sol, Re. Este instrumento… ¿Si me permite contar la historia?…
¡Adelante ¡…
Cuando llegaron los españoles, trajeron la guitarra en primer lugar, trajeron la mandolina, el violín, la bandurria y también el octavín y el requinto, entonces cuando los españoles vivían aquí, en el virreinato, la guitarra considerada sagrada,  no podía tocar un criollo, menos un indio, y menos un negro, por que eran flagelados públicamente en las plazas, entonces la habilidad, o si se quiere decir la genialidad de los arrieros, ha hecho posible de que minimizaran el tamaño de este instrumento, con la misma forma y la  misma estructura. Hicieron esta guitarrita pequeña con la finalidad de que apenas veían un “chapete” –llamaban así a los españoles– que venía en su caballo, esto podía ser ocultado en su sacón o dentro del poncho mientras pasa el chapete, de tal manera que podían seguir tomando,. Ha sido  –si se quiere– una invención de los arrieros.
Aquella época no existía todavía Bolivia, en la época del Virreynato, era el Perú y Alto Perú, por consiguiente el charango es peruano. Es la tesis que tengo en la medida en que la historia nos da ha conocer  que se originó en el Perú, es por estas vicisitudes de la vida que han tenido que ingeniar un instrumento mas pequeño. Además tiene el mismo temple que la guitarra, solo que tiene cinco órdenes y se duplica la segunda cuerda (tercer orden) en el primer orden (Si). Esto demuestra que corresponde una guitarrita pequeña, la guitarra viene a ser la madre del charango.
Lo llamaron los arrieros Charango por que así se decía a un niño, a mi hijo por decir… ¡mi charanguito¡…y se quedó con ese nombre, ese apelativo desapareció y se quedó simplemente como Changuito, ya no Charanguito. Ahora llamamos Changuito a un niño. Esa es la explicación sobre el tema de la denominación del Charango.

Yo determino estas informaciones de acuerdo a los estudios que hicimos con el maestro Julio Benavente Díaz, él era presidente del CENTRO DE ESTUDIOS DEL CHARANGO PERUANO. ¿Recuerda el año?... Habría sido por los años 80, la institución que tenía como sede el Instituto Nacional de Cultura del Cusco, allí nos dieron un aula y hemos llegado a convocar trece o catorce charanguistas de diferentes lugares del departamento: Chumbivilcanos, espinarenses, calqueños, tinteños, cusqueños, huarocondinos y así…

  • ¿Puede recordar algunos nombres comprometidos con esta iniciativa?

Dentro de ellos teníamos a Julio Benavente, charanguista de Huarocondo – Provincia de Anta. Mario Segura, charanguista de Chumbivilcas que lleva el estilo de don Julio. Cosme Torres, charanguista de Calca. Y quien habla representaba al charango de Tinta de la provincia de Canchis. Los otros charanguistas eran residentes en el Cusco.

Yo tengo otro estilo, he creado un estilo propio y lo he incursionado en Los Amaru de Tinta por la forma de rasgar y mas que todo de picar o digitar el instrumento. La afinación que uso le da más efectividad en la digitación para llevar la melodía y no solo el rasgueo de acompañamiento, tiene doble finalidad: Tanto llevar la melodía como armonizar con el rasgo, entonces en nuestras canciones preferidas queremos difundir lo que es de Tinta con la característica que tiene esta afinación, tal como lo empleamos en el trío.

  • Maestro, hablando de la afinación, es uno de los  aspectos de mayor riqueza del charango en el Perú por su variedad ¿Esta afinación tiene un nombre específico?

Nosotros le llamamos el charango tinteño, así quedo la afinación. También se mantiene en Espinar y en Chumbivilcas pero menos en el resto del Perú, las otras afinaciones están en La menor que es lo universal o generalizado, pero para nosotros es más dulce ejecutar esta afinación de Mi menor, por que nos permite digitar y “sacar” la melodía.

  • Tal vez nos puede comentar a cerca de un inseparable misterio entre los charangueros: La “Sirena”...

Sí, nosotros tenemos anécdotas que han sucedido en Calca y en Tinta… Hay un sitio llamado Waranqa, es una fuente, un manante, y cuentan los antiguos pobladores que han ido a dar serenatas con su charanguito, y que en media melodía se  les ha aparecido una sirena y les ha abierto un camino lleno de flores, era una como una mujer muy bella, y un charanguista ha ido detrás de ella tocando el charango; resulta que cuando llegan a la fuente desaparece la mujer dentro de la fuente y el charango ya no tocó más, se desafinó totalmente, el charanguista encantado por la sirena se volvió sordo y sentía un zumbido que lo volvía loco…dijeron también que pudo haberse caído en aquella noche tan lóbrega…así cuentan…
Otra cosa que ha sucedido en Calca es que una sirena se le apareció a un charanguista que estaba “con tragos”, ha ido tras ella y apareció en la orilla del río al día siguiente, donde posiblemente desapareció la sirena.

Hay otra historia: Me pusieron el nombre apelativo de Saq’ra Charango…a mí. Saq’ra quiere decir diablo, entonces el apelativo refiere a un charango endiablado. Hay oportunidades en que no pueden haber dos ó tres charangos juntos por que no llegan “afinarse” igual, está endiablado el charango y se muestra con celos, los celos hacen que no se pueda afinar con el otro charango y nunca tocan juntos; bueno esto es la creencia antigua , ahora un charango y una guitarra es excelente, o como lo hacen los puneños: entre veinte guitarras, diez mandolinas, cinco violines, dos acordeones, y quenas, está un solo  charanguito chiquito llamado Chillador, y lo llaman así por que tiene cuerdas metálicas y al momento de rasgar chilla, ese chillido entre tantos instrumentos aparece como notas agudas. Hay una confusión…preguntan del instrumento pequeñito si es Chillador o es Charango, aquí [en Cusco] sigue siendo charango, la denominación de Chillador la pusieron los puneños, y es un charango pequeño de caja delgadita.

  • La tipología de nuestro instrumento es amplia, para partir de las denominaciones ¿Cree que exista algún vínculo entre las “leyendas” del charango y los nombres de las afinaciones como Afinación Sirena o Afinación Diablo?

La afinación Diablo es la que nosotros llamamos Saq’ra charango y me imagino que es el nombre que está permaneciendo entre nosotros; es decir con las notas SI, MI, SI, SOL, RE, una afinación que se parece a la guitarra, empero la afinación Sirena se mantiene también, practicada en Bolivia y parte del Perú.

  • Conociendo la música cusqueña ¿Que lugares considera de mayor práctica y tradición del charango a nivel de las provincias del Cusco?

Las provincias “altas” del departamento del Cusco, estas son: Canchis, Canas, Espinar y Chumbivilcas (Santo Tomás), en el resto de las provincias es como una “pincelada” encontrarlo, pero gran parte de la población andina rural sí tocan su charanguito. Están subiendo el cerro, cargando bultos, y tocando su charanguito hasta con dos “pisadas” simplemente y así van cantando, pareciera que el acompañamiento del charango mas la canción hacen que desaparezca el cansancio. En Chumbivilcas se toca también montado a caballo.

  • Algunos nombres de leyenda entre los charangueros cusqueños?

Tenemos a un representante: Pancho Gómez Negrón, charanguista legendario que murió en una caída de caballo en Saccsayhuaman, el caballo resbaló del tabladillo, ambos cayeron. Era un exponente del charango justamente en esta misma afinación.
 Recuerda el año ?... Ha sido por el 75…por ahí…

También hemos actuado con Julio Benavente Díaz a quién lo respeto mucho, lo admiré mucho y que ahora descansa en paz, él tenía su estilo de tocar el charango, inclusive mantenía las cuerdas metálicas; yo tenía otro estilo y mostrábamos al público dos estilos, dos características, dos maneras de tocar el charango cusqueño, no lo hemos hecho en conjunto por que nunca llegamos a “afinar” bien entre los dos charangos para tocar en dúo, ese ha sido nuestro “Talón de Aquiles”, decíamos pareciera que están encantados por eso que nuestros charangos estaban desafinados y nunca iban a emparejar por que aparecían los celos del charango.

  • El Centro Qosqo de Arte Nativo es una institución importante en la difusión de la tradición cusqueña en música y en danza ¿Hace cuánto tiempo es integrante del Centro Qosqo?

Desde el año 1984, hubo un congreso internacional de folklore y tengo la suerte de haber recibido mi resolución como integrante y como socio en ese congreso, recuerdo mucho ese año por que para mí fue una grata alegría y una satisfacción llegar a ser componente del Centro Qosqo de Arte Nativo. Hemos tenido la suerte de viajar a varios sitios, en estas giras nos hemos presentado con el guitarrista Julio Barreto Dávila, también del Centro Qosqo como el Dúo Q’eshua; hemos estado en Londres, en Nottingham, en Gales y Escocia. En Bolivia me dieron un charanguito de plata como gratitud, eso fue en Cochabamba donde la nuestra era una entonación y un estilo muy diferente al de la música boliviana… que por nuestra parte se respeta.

  • Su charango es de caja bastante alta, respecto a las dimensiones tradicionales. ¿Nos comenta que fue su propio diseño?

Sí, ha sido un diseño mío en la caja de resonancia, cuando vino Oscar Revilla, de Marcona, me trajo uno mas delgado y le pedí otro con esas características pero de caja ancha, luego, que en la ceja que exista un traste adicional que unifique el sonido de cada cuerda y así el sonido de la afinación sea uniforme. Este charango lo tengo desde 1986, y recuerdo que costó cuatro soles al cambio actual.

  • La publicación de la Antología de la Música Cusqueña – Siglos XIX y XX, brinda una colección complementaria de casetes titulada: Música del Qosqo, en la cual el único tema interpretado en charango -Qosqochallay- se constituye en una joya, y ha sido  puesta por usted ¿Nos cuenta esta experiencia?

Sí, Abel Rozas Aragón, encargado de esta edición, tenía el deseo de hacer funcionar una radio municipal en Cusco, diseñaba esta idea y se necesitaba una cortina musical que fuera la identificación  musical del Cusco, hemos tratado de encontrar una entre muchos waynos y ninguno para nosotros encajaba con esta idea, entonces Abel dijo que lo haría, era el director del Instituto Superior de Música Leandro Alviña Miranda, y compuso el tema… nos lo dio a conocer “tarareando” y silbando. Por la fecha hacíamos dúo con Julio Barreto, buen guitarrista y profesor de aquél instituto y ejecutamos el tema de Abel en charango y guitarra, con esa mira, nos llevó a grabar el tema y tanto le habría gustado que lo escogió para incluirlo en colección de Música del Qosqo de la Antología de la Música Cusqueña propiciada por la municipalidad del Cusco. Creo que es por que ya no existen charanguistas del estilo cusqueño o de la afinación…todos los hacen al estilo boliviano, pareciera que hemos sido alienados y rasgan todo igual; nosotros queríamos mantener el estilo cusqueño y fue lo que gustó para la inclusión de ese tema en la Antología. Qosqochallay ha sido una necesidad de representar a la música cusqueña en un sonido que sale del molde académico, que es más romántico y expresivo, donde permanece el charango cusqueño.

Notas al pié: (En orden de aparición)

Tinta.- Distrito de la provincia de Canchis, departamento del Cusco en la sierra sur del Perú. Denominada “Villa mártir” fue escenario del movimiento de Tupac Amaru II.
Amaru.- Serpiente (Vocablo quechua). El nombre de este conjunto hace alusión al cacique Tupac Amaru II quien nación en este poblado.
Chullo.- Prenda tejida en lana de oveja para cubrir la cabeza. En Tinta se presenta multicolor y adornada con botones.
Poncho.- Prenda que cubre todo el cuerpo, de uso generalizado en los andes. El poncho tinteño se caracteriza por sus listados verticales multicolores sobre el fondo blanco.
Ojotas.- Prendas para los pies, de tipo sandalia, fabricadas en jebe de llanta de automóvil.
Temple.- Afinación, denominación de las notas, alturas, y relaciones interválicas establecidas en un instrumento. *El temple que nos presenta Ernesto Valdéz corresponde a los siguientes índices acústicos en el sistema americano: B-4, E-5, B-4, G-4, D-5 pulsando respectivamente las cinco órdenes de  abajo hacia arriba al sujetar el instrumento en posición de tocar. Estas órdenes son dobles y suman un total de diez cuerdas.
Chumbivilcanos, espinarenses, calqueños, tinteños, huarocondinos.- Gentilicios de: Chumbivilcas, Espinar, Calca, Tinta, Huarocondo; todos distritos y provincias del Cusco.
Picar.- Ejecutar la parte melódica en un instrumento cordófono, por pulsación de una o dos órdenes simultáneas. En estas expresiones musicales se denomina también Pique a la sección en la que lidera el instrumento al pasar de una función de acompañamiento a sostener el relieve melódico del tema.
Saq’ra.- Denominación alusiva al concepto diablo, empleada bajo una connotación religiosa.
Puneño.- Gentilicio de la provincia y departamento de Puno, ubicado al sur del Perú y limitante con Bolivia.
Diablo.- Una de las afinaciones o temples del charango. En el altiplano peruano, la afinación Diablo corresponde igualmente a la tonalidad de Mi menor, en la misma altura que La afinación de Valdez ó Saq’ra Charango, con la variante de la cuarta orden elevada en una octava ó G5.
Pisada.- Posición fija o convencional del accionar de la mano (izquierda) en los trastes del diapasón para definir un acorde.
Sacsayhuaman.- Zona histórica y arqueológica cerca de la ciudad del Cusco, donde se realizan actos culturales y festivales.
Wayno.- Música cultivado ampliamente la sierra del Perú y en los países del área andina, adquiriendo características “propias” en cada región, entendidas así desde un amplio complejo genérico que abarca esta denominación.  La escritura presentada en esta transcripción es la empleada por Josafat Roel Pineda y por José María Arguedas.
Qosqochallay.- Mención del nombre quechua de la ciudad del Cusco [Qosqo], en pertenencia, posesión o afecto [Qosqochallay]: Cusco mío, mi Cusquito.

 
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