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José María Arguedas: El charango

Ricardo Palma: Un Opispo de Ayacucho(tradición)

Ricardo Palma y Juan de Arona, tras las huellas del charango

Julio Mendivil: Apuntes para una historia del charango andino

Pedro Obaya: El gran prócer y charanguista puneño, en las huestes de Tupac Amaru y Tupac Catari.

Alejandro Vivanco: El charango y los charanguistas

Omar Ponce:
El Chillador del Altiplano Peruano


Introducción a las afinaciones del charango

Thomas Turino:
El charango y la
Sirena,
música magia y el poder
del amor

Las trayectorias artísticas de Moisés Vivanco y Mauro Nuñez en el ambiente folclórico limeño.

El charango: Libro del maestro puneño Felix Paniagua Loza

Mapa del uso
tradicional del
charango en el Perú

Recordando al poeta Luis Nieto

Manuel Baca Escalante
y sus charangos

Los Jaukas en el Cusco

Historia de la guitarra
en el Perú. Javier Echecopar

Tomados de cantera de sonidos:
- Charango peruano y los charangos peruanos

 - La música que hizo llorar a Arguedas

- A la “Lira Paucina” en sus Bodas de Plata(1,975)

- El charango según Jaime Guardia

- Breves notas para una visión general de la música indígena y mestiza.

- Instituto Nacional de Cultura(INC) Declara Patrimonio Cultural de la Nación al Charango.

 

   
    
 
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Roberto Teves Jiménez
 
    


En su domicilio con su viejo piano y su inseparable charango


Junto a Grandes amigos del Folklore: Manuelcha Prado, Jaime Guardia y Raúl García Zárate....


Un dúo de polendas: Roberto Teves y Jaime Guardia



De izquierda a derecha los charanguistas ayacuchanos: Jaime Guardia, Jesús Alvarado y Roberto Teves


Arpa y charango, Junto a Luciano Quispe

 

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Fue allá por el año 1,953 que un acontecimiento casual determino que dedicara su vida al desarrollo de su charango con "afinación andina". Resulta que siendo apenas un mosalbete, con mucha ansiedad y queriendo estrenar su nuevo charango, preparó afanosamente sus cuerdas de tripa de chancho, presuroso afinó sus cuerdas dejándolo colgado para que en la mañana siguiente lo pudiera tocar. Como era de esperar al día siguiente sus cuerdas se habían desafinado, en un principio esto lo desanimó y ensayó un cambio de posiciones de las notas, descubrió que con ésta, lograba sacarle sonidos aún mas dulces. Ese fue el comienzo de su afinación andina y que conservara en el transurso de su vida

Roberto Teves es natal Cora Cora, Provincia de Parinacochas, departamento de Ayacucho. Nació el 06 de Octubre de 1,940 y sus padres fueron Don Ramón Teves Barrientos y Doña Donatila Jiménez Prado.

Heredó de su madre el gusto por el charango, desde muy niño vio a su madre cantar y tocar el charango. Sin embargo, ella no quería que su hijo aprendiera el instrumento pues era conocida la vida azaroza que los músicos llevaban. Ella guardaba celosamente el instrumento en un baúl para que no lo tocara pero le se las ingenió para aprenderlo con sus compañeros.

Ella fue su gran maestra sin proponérselo y de ella aprendió el gran amor que sentía por el charango, su compañero de aventuras

A los 16 años se fue de la casa, tomó un ómnibus para bajarse en la avenida Grau de Lima, buscando la dirección de la tía Rosa Bellido que lo acogió. A 1os pocos días ya estaba trabajando como ayudante de cocina en un restaurante cerca al desaparecido cine Libertad.

SU PRIMER CHARANGO

"Trabajé dos, tres meses", nos cuenta Roberto Teves. "Recuerdo que por esos días me encontré con Alfredo Pimentel Sevilla. “Desde entonces casi todas las noches estábamos de jarana con mi paisano”. Al darse cuenta que le faltaba una guitarra, mandó hacer una a Abraham Falcón". (Hoy famoso fabricante y parinacochano también). Dúo de la guitarra, sin embargo, Roberto extrañaba los sones más tiernos del charango, hasta que logra hacerse de uno por 25 soles y a plazos. Corría el año 1960. "Pertenecía a la Compañía Ollantay cuyo director era don Alejandro Vivanco, nuestro mejor quenista. Por esa época hago mis primeras presentaciones radiales en el programa de música andina que dirigía Gustavo Córdoba Peralta, más conocido como "El Chutito de la radio". Donde representaba dos personajes: el chuto y el mestizo", recuerda Roberto. Es también por ese tiempo que se inicia como obrero en el diario "Expreso", cuando era Director, Antonio Encinas. Roberto por ese entonces vivía en la cuadra 18 de García Naranjo en pleno Tacora, temible lugar donde nadie podía entrar después de las 7 de la noche.

CON ARGUEDAS
Una tarde, don AJejandro Vivanco le dice que se prepare para esa noche con su charango, que José María Arguedas los ha invitado y quiere escucharlo. "Yo no sabía quién era Arguedas, fuimos a un local en el centro de Lima; una o especie de museo, peña. Allí conocí a Sebastián Salazar Bondy, a la señora Celia Bustamante, a Paco Moncloa. Toqué esa noche "Coca quintucha", "Negra del alma", el yaraví "Noche tirana"; recuerdo que José María me dijo, "eres, muy pequeño para cantar esas canciones".
"Sí, señor, le dije, lo hago para desfogarme del sufrimiento en esta ciudad". "Así es, me responde, por eso siempre tienes que cantar nuestro huaino donde estés...".
Dejé de ver a José María hasta 1964, cuando fue nombrado director de la Casa de la Cultura, después lo encontré varias veces en el Coliseo Nacional de César Gallegos. Más tarde voy a su casa del jirón Chota, ahí conversamos de las huifalas, las huaylachas, de la fiesta de la Virgen de las Nieves. Una noche llega a mi cuarto de Tacora y me dice, "Roberto vengo con una nostalgia, quiero que me vuelvas hacer escuchar ese toque de charango". "Muy bien doctor, le digo, pero qué se va a servir, yo tengo una cañita de la tierra". "Antes de sacar el charango dame ese cañazo, que lindo, que buen cañazo Roberto" y se acomodó para escuchar".
Ahora, mientras nos cuenta, Roberto vuelve a entonar esas canciones que tanto gustaban a José María se interrumpe para decimos: "Esa noche me dijo, Roberto hasta cuándo estaremos, explotados". Se quedó hasta cerca de las 12 de la noche. Lo acompañé a Aviación para que tomara su colepato Chacra-Parada". El recuerdo, la amistad de Arguedas son un soporte, un aliento en su trabajo folklórico; Roberto Teves toca charango, guitarra, violín, piano: Esporádicamente se presenta en algún local folklórico; pero en su casa se tiene la oportunidad de gozar de verdaderas veladas musicales, de conversación amplia y amena.
En 1974, viajó invitado al Festival de Berlín integrando la embajada peruana. Ahí triunfó con sus huaylachas de su tierra parinacochana y con el ya clásico Cóndor Pasa. De ese viaje recuerda la amistad que trabó con el poeta Juan Gonzalo Rose, que en cubierta del barco cantaba jaliscos y corridos mejicanos y le hablaba de su hija ausente que vivía en tierra azteca.

"HUESERO"
Inquieta y multifacética la existencia de Roberto Teves. En 1978, el Colegio Médico de Lima le inicia un juicio alegando "ejercicio ilegal de la medicina en agravio del Estado". El juicio duró cuatro años. Los lúgubres pasillos del Palacio de Justicia fueron su pesadilla diaria. Después de interminables interrogatorios y visitas oculares a su casa y al certificar que Teves no operaba, no practicaba la cirugía, fue absuelto.
Roberto Teves es tenido como "huesero" en el habla y consideración popular. En el amplio campo de nuestra medicina folklórica, está muy comprometido este conocimiento que tiene cientos de años de ejercicio. Teves cura afecciones a los tendones, articulaciones, huesos. A diario una numerosa clientela lo visita en Miguel Aljovín 320 interior 40. Es un antiguo solar callejón, amplio, un verdadero barrio con numerosas familias que viven solidariamente festejando la fiesta del Santo Patrón y en reuniones que los hermana más. Teves ha heredado la práctica y el instinto de su abuela materna. Sus manos tienen fuerza y delicadeza, ausculta misteriosamente el cuerpo hasta dar con el mal. Unos cuantos días de sesiones y la recuperación está a la vista.
Ahora se dedica de lleno a la medicina folklórica. Por otro lado, los multitudinarios escenarios donde se hace música vernalcular reclaman su presencia más a menudo. Su charango y guitarra quieren hacerse oír.

Tomado de "Roberto Teves, obrero, músico y huesero" por Angel Muñoz Monge. La República 04-04-1987

 
 
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